Pisos Epóxicos para Garajes, Talleres y Almacenes
Un piso duro y fácil de limpiar que aguanta gomas calientes, arrastres y derrames — y se ve bien haciéndolo. Para su garaje, su taller o su nave industrial.
Se ve bien. Aguanta. Se limpia en minutos.
La diferencia
La diferencia entre concreto pelado y un piso sellado.
Concreto pelado
Suelta polvo todo el tiempo — ese polvo gris que vuelve a aparecer dos días después de barrer. Se chupa el aceite y la grasa como una esponja, así que cada gotera deja una mancha oscura que ya no sale. Y como es poroso, fregarlo nunca lo deja realmente limpio.
Piso sellado con epóxico
El epóxico tapa todos esos poros y deja una superficie lisa y continua. El aceite, la grasa y el agua se quedan encima en vez de meterse dentro — un trapeador o una manguera y el piso vuelve a verse como el primer día. Se acabó el polvo.
Por qué aguanta
Las tres cosas que acaban con un piso.
Gomas calientes
Cuando usted llega y estaciona, las gomas vienen calientes y se pegan al piso. Con una pintura de ferretería, la goma se lleva pedazos del acabado al salir y le deja el piso manchado y pelado. Nuestro epóxico se agarra al concreto y se queda ahí.
Arrastres y raspones
Herramientas que se caen, un gato hidráulico, cajas pesadas que se arrastran, ruedas de carretilla. La superficie es dura y el uso normal no la marca. Si algo llega a dejar una raya, casi siempre queda en la superficie — no un hueco en el piso.
Manchas y limpieza
Aceite, gasolina, líquido de frenos, cloro. Nada de eso penetra porque no hay poros ni juntas donde meterse. Se limpia con trapeador o manguera, y no hay que sellarlo ni encerarlo cada año para que siga viéndose bien.
Tres acabados
¿Cuál le conviene a su espacio?
La escogencia depende de tres cosas: cuánto peso le pasa por encima, si el piso se moja, y qué tan resbaloso puede darse el lujo de ser. Se lo explicamos en la visita, sin tecnicismos.
Acabado liso
El más pedido para garajes de casa, talleres pequeños y almacenes. Superficie lisa y brillante, del color que escoja, sin juntas donde se acumule la suciedad.
- Para carros, herramientas y estanterías
- El más fácil de trapear
- Aguanta gomas calientes
Acabado antirresbalante
Lleva un grano fino mezclado en la última capa para dar agarre al pisar. Es lo que usamos en rampas, áreas que se mojan, y donde pasa montacargas o mucha gente.
- Agarre aunque el piso esté mojado
- Para montacargas y tráfico pesado
- Reduce el riesgo de resbalones
Acabado para pisos con humedad
Algunas losas dejan pasar humedad desde el terreno, sobre todo en planta baja. Si su piso es de esos, usamos un producto más flexible que se lleva bien con esa humedad en vez de despegarse.
- Para losas en contacto con el terreno
- Aguanta mejor el sol y la humedad
- Lo confirmamos con una prueba antes de cotizar
Dónde se usa
Desde el garaje de la casa hasta la nave industrial.
Garajes de casa
El cambio que más se nota. Se acaba el polvo, las gotas de aceite se limpian con un trapo, y el garaje pasa a verse como parte de la casa.
Talleres y mecánicas
Aguanta gatos hidráulicos, herramientas que se caen y derrames de aceite o líquido de frenos. El área de trabajo se ve profesional sin esfuerzo extra.
Almacenes y naves
Sin polvo que se pegue a la mercancía y sin juntas donde se acumule suciedad. Se barre y se friega rápido, y aguanta el paso constante de montacargas.
Comercios y estacionamientos
Aguanta ácido de batería, aceite y el salitre de la costa. Se puede marcar con líneas y colores para separar áreas o rotular espacios.
Cómo lo hacemos
El secreto no está en la pintura. Está en lo que va debajo.
Casi todos los pisos epóxicos que se despegan fallaron por mala preparación, no por mal material. Por eso pasamos más tiempo preparando el concreto que aplicando el acabado.
Revisamos el piso
Buscamos grietas, partes flojas y manchas viejas de aceite, y comprobamos si la losa está pasando humedad desde abajo. Todo lo que esté mal se arregla ANTES de aplicar — una vez el acabado está puesto, ya no hay vuelta atrás.
Abrimos la superficie
Pasamos una máquina que raspa la capa de arriba del concreto. Eso quita grasa, sellador viejo y la lechada lisa, y deja una textura que el epóxico puede agarrar de verdad. Sin este paso el acabado se despega, no importa qué producto se use.
Rellenamos grietas y huecos
Las grietas se rellenan y los pedazos rotos o descascarados se resanan para que la superficie quede pareja. Vale la pena hacerlo bien: cualquier bache se nota muchísimo una vez el piso queda brillante.
Sellamos el concreto
Va una primera capa que penetra en el concreto y lo sella. Esta es la que crea la unión entre la losa y el acabado — es tan importante como la capa que usted termina viendo.
Aplicamos el acabado
Dos capas del color que escogió, con el grano antirresbalante si lo lleva. Escogemos el día según el tiempo, porque la lluvia o el exceso de humedad mientras seca arruinan el trabajo. Antes de irnos le decimos exactamente cuándo puede caminarlo y cuándo puede meter el carro.
Preguntas comunes
Las preguntas que siempre nos hacen.
¿Cuánto tiempo tarda?
Para un garaje de casa, cuente con unos días: uno o dos preparando y reparando, uno aplicando, y el resto secando. Un taller o una nave grande toma más, y si el piso llega con mucho daño hay que sumarle los días de reparación. En la visita le damos el calendario exacto de su proyecto.
¿Aguanta las gomas calientes del carro?
Sí — y esa es justo la prueba que reprueban las pinturas de garaje que vienen en caja. Una goma caliente se pega al acabado, y al mover el carro se lleva pedazos con ella. Nosotros raspamos el concreto a máquina primero y usamos productos de dos componentes que se unen a la losa, en vez de quedarse encima como una calcomanía. La única regla es respetar el tiempo de secado antes de meter el carro, y se lo decimos antes de irnos.
¿Y si mi piso pasa humedad?
Pasa más de lo que la gente cree, sobre todo en planta baja. Hacemos una prueba sencilla antes de cotizar: si la losa está dejando pasar humedad desde el terreno, se lo decimos y usamos un producto flexible hecho para eso, o ponemos una barrera primero. Lo que no hacemos es aplicar encima y esperar a ver qué pasa — así es como un piso se termina despegando.
¿Se raya o se pone amarillo?
Es un piso duro, pero no es indestructible. Arrastrar algo pesado de metal puede dejar una marca, y casi siempre se queda en la superficie. Para áreas que reciben sol directo usamos un acabado que resiste mejor el amarilleo. La ventaja sobre el concreto pelado es que una marca en el epóxico se limpia o se retoca en esa área — no hay que rehacer el piso completo.
¿Cuánto cuesta?
Depende de tres cosas: el tamaño del área, el estado en que esté el piso ahora, y el acabado que escoja. Un garaje en buenas condiciones no se compara con una nave que necesita reparación antes de empezar. Por eso no damos números por teléfono: vamos, medimos, y le entregamos una propuesta escrita con todo detallado. La Consulta es gratis y sin compromiso.
¿Listo para pisos que duren?
Una consulta gratuita incluye inspección, recomendación de sistema, y propuesta sin compromiso. Medimos, evaluamos, y te enseñamos exactamente qué va a pasar.
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